1 Era un día lluvioso. Wendy, Tim y Tess estaban jugando en el ático de Wendy. Ahí estaba tibio y acogedor. Podías oír la lluvia en el techo. El sonido hizo que los niños sintieran sueño. Habían estado jugando juegos de mesa. Ahora sólo estaban hablando.
2 "Acabo de leer un buen libro," dijo Tess. "Era todo acerca de Alejandro Graham Bell. Él inventó el teléfono."
3 "Acabo de leer un libro acerca de Babe Ruth," dijo Tim. "Él fue un gran jugador de béisbol."
4 "¿Qué te gustaría preguntarles al Sr. Bell o a Babe Ruth si pudieras?" preguntó Wendy.
5 "Me gustaría preguntarle al Sr. Bell si él supo que había inventado una máquina importante," contestó Tess.
6 "Yo le preguntaría a Babe Ruth cómo sintió al pegar tantos jonrones," contestó Tim.
7 "Creo que me gustaría hablar con Abraham Lincoln," dijo Wendy. "Él fue un gran presidente. La gente todavía lo quiere."
8 Wendy no se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Ella había levantado un par de dados. Los habían usado en su último juego. Ella había olvidado que eran los dados mágicos. ¿Lo recordaría antes de enviar a los tres a una nueva aventura?
9 "Abraham Lincoln fue presidente durante la Guerra Civil. Debió haber sido difícil para él. Quisiera que hubiéramos estado ahí para ayudarlo."
10 Los niños no se dieron cuenta de lo que Wendy había dicho. Fueron llevados rápidamente a Washington, D.C. No era el Washington que verías hoy. Las calles estaban llenas de caballos y carretas. Los soldados caminaban por las aceras. Las damas usaban vestidos largos. Los niños jugaban con aros de madera y cuerdas para saltar.
11 Los niños miraron a su alrededor. Vieron un edificio al otro lado de la calle. Sólo lo habían visto en los libros de historia. Era la Casa Blanca. Los niños caminaron hacia el guardia que estaba en la entrada. El soldado apenas los miró antes de decir, "Están retrasados. El presidente los está esperando. Apúrense a entrar."
12 Los niños atravesaron rápidamente la puerta delantera. Fueron acompañados al piso superior a la residencia del presidente. Se asomaron por una puerta abierta. "Entren," dijo una voz suave que venía de atrás de la puerta. "Es bueno verlos. Pensé que no llegarían a tiempo."
13 Los niños miraron fijamente. Ésta era una cara que sólo habían visto en fotos. En verdad era Abraham Lincoln.
Paragraphs 14 to 28:
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